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lunes, 29 de octubre de 2018

José Antonio Larraz y Alejandro Muñoz de Equam Capital: "Tenemos muy claro que invertir en bolsa es invertir en compañías y no intentar predecir el comportamiento de los mercados en el corto o medio plazo, ya que creemos que esto es imposible conseguirlo de manera consistente en el tiempo."






Ellos son José Antonio Larraz, Alejandro Muñoz, socios fundadores de Equam Capital que junto a Rodrigo Regidor forman el equipo de trabajo de esta EAFI que asesora, siguiendo criterios estrictamente empresariales, el fondo de inversión Incometric Equam Global Value con ISIN: LU0933684101, cuya rentabilidad desde inicio, enero de 2015, es del 21.5%.

A continuación os redacto las preguntas que ellos tan amablemente me han respondido:

                                                                                                                                                                             
¿En qué momento pensasteis en asociaros y construir EQUAM Capital?


Lanzamos el proyecto a principios de 2014. En mi caso yo había disuelto mi proyecto anterior en el mundo de inversiones en compañías no cotizadas y en ese momento buscaba un nuevo proyecto que me permitiera seguir en el mundo de la inversión en compañías y a la vez desvincularme del mundo transaccional. Hablé con mucha gente y entre ellos con Alejandro al que conocía de nuestra época universitaria y que justo en ese momento estaba separándose de su socio en el proyecto que tenía anteriormente. Hubo mucha afinidad en el modo de invertir y analizar las compañías y decidimos juntarnos.  

Para un proyecto empresarial ¿Cuáles deben ser las características adecuadas o ideales de un socio?

Creemos que lo fundamental es tener una misma manera de ver las cosas, estar muy sincronizados respecto a la manera de invertir y analizar las oportunidades.

¿Cuál es vuestra filosofía de inversión?

Nuestra filosofía de inversión es muy simple: intentamos comprar buenas compañías a precios atractivos y somos pacientes para esperar a que el mercado reconozca su valor en algún momento. Queremos invertir en negocios donde el paso del tiempo juegue a nuestro favor. Tenemos muy claro que invertir en bolsa es invertir en compañías y no intentar predecir el comportamiento de los mercados en el corto o medio plazo, ya que creemos que esto es imposible conseguirlo de manera consistente en el tiempo.

Para nosotros esta forma de invertir es algo natural y viene muy influenciado por la historia de nuestra carrera profesional. Los dos socios de Equam hemos desarrollado gran parte de nuestra carrera profesional fuera de los mercados cotizados. Empezamos haciendo asesoramiento financiero a compañías (fusiones, operaciones corporativas, reestructuraciones…)  para después dedicarnos durante muchos años a la inversión en compañías no cotizadas, participando en el consejo de administración de varias de ellas y apoyando a los equipos directivos en su desarrollo estratégico y el proceso de creación de valor de las mismas. Es decir lo que hemos aprendido es a entender modelos de negocio, a analizar las estructuras de muy diversas industrias, a establecer valoraciones y a entender cómo actúan los compradores industriales y los equipos directivos de las compañías. Todo este aprendizaje es el que aplicamos a la hora de analizar y decidir nuestras inversiones.

¿Qué preferís a Graham o a Philip Fisher?

Damos bastante importancia a la valoración, por lo que nos cuesta bastante pagar precios altos por muy buena que sea una compañía ya que como se demuestra consistentemente en el tiempo suelen suceder cosas en el tiempo que hacen que negocios magníficos sufren una caída en su cotización por algún motivo exógeno. Del mismo modo tampoco vamos a invertir en negocios estructuralmente malos por muy baratos que estén.

Por eso lo que buscamos es un equilibrio razonable entre calidad de negocio y precio.

Tenéis experiencia invirtiendo en empresas no cotizadas. A la hora de comprar compañías, venderlas o valorarlas ¿Qué diferencias hay entre las empresas cotizadas y no cotizadas?

Creemos que existen pocas diferencias. Nuestro proceso de inversión en compañías cotizadas es muy parecido al que teníamos cuando invertíamos en compañías no cotizadas, aunque sí que es verdad que el acceso a la información de la compañía es más limitado. Esta falta de información se contrarresta de dos maneras:

i) por un lado, existe una mayor diversificación en la cartera ya que invertimos en un número más extenso de compañías; y

ii) compramos normalmente a precios más atractivos ya que nos aprovechamos de la irracionalidad del mercado y de su visión de inversión en plazos más cortos que el nuestro. Es muy difícil encontrar el nivel de precios que encontramos en el mercado cotizado en la compraventa de compañías no cotizadas.

El proyecto nace bajo el paraguas de ADEPA, registrado en Luxemburgo ¿Por qué nace el fondo de esta manera?

Nos permite estar muy centrados en el proceso de selección de oportunidades e inversión y delegar el resto de las tareas (administración del fondo y gestión de los inversores principalmente) en un tercero, con un coste muy razonable.

¿Qué diferencias hay entre llevar ISIN de España y Luxemburgo?

Luxemburgo es el centro financiero de gestión de activos en Europa con una muy larga tradición y un reconocimiento internacional que facilita el levantar fondos fuera de España.

Incometric Equam Global Value ¿De dónde sale el nombre para el fondo?

La verdad es que la elección del nombre ha sido una de las decisiones más complicadas, sobre todo cuando se te ocurre preguntar por opiniones, ya que se trata de algo muy subjetivo.

Incometric es el nombre del paraguas bajo el que se encuentra nuestro fondo. Respecto a Equam es la abreviatura de Equity Asset Management pero también pretende evocar la ecuanimidad en el sentido de que los gestores estamos alineados con el resto de inversores al tener todo nuestro patrimonio financiero invertido en el fondo.

El fondo arrancó el 15/01/2015 ¿Seguís en proceso de generar Track Record o tres años son suficientes para valorar vuestro trabajo?

Creemos que el proceso de generar track record no acaba nunca. Esto es una carrera a muy largo plazo donde lo fundamental es estar muy centrados en una ejecución disciplinada de nuestro proceso de inversión. Si no nos salimos de nuestro camino, estamos convencidos de que los resultados a medio y largo plazo serán positivos. 

Hacen cosas interesantes, es la segunda mejor cartera después de la nuestra, es un crack ¿Qué sentís al escuchar estas palabras? ¿Pensasteis en tener tal acogida?

No prestamos mucha atención a este tipo de comentarios, preferimos tener un perfil bajo y lo más importante conseguir la máxima rentabilidad para nuestros inversores.

¿A qué dificultades habéis tenido que enfrentaros para montar un proyecto como Equam?

Dificultades todas: la lucha para conseguir la aprobación de las estructuras legales, la necesidad de paciencia para ir atrayendo capital, el tiempo necesario para conseguir una velocidad de crucero que te permite cubrir gastos, etc. Cuando comienzas realmente no eres totalmente consciente de estas dificultades, porque si lo fueras no sé si comenzarías. Pero sin duda es un proceso muy enriquecedor y que merece mucho la pena.

A nivel personal ¿En qué os gustaría mejorar?

En muchas cosas, para nosotros cada día es una oportunidad para aprender cosas nuevas y los errores, lecciones que deben quedar grabadas para evitar que se vuelvan a producir. 

Cuestionarse siempre tus propios métodos es un modo de avanzar. ¿Desde qué punto partisteis para llegar a una metodología centrada en los  tres aspectos clave que tenéis? ¿Dudar es una característica del proceso?

Partimos de la base de nuestras experiencias profesionales anteriores en el mundo de la inversión en compañías cotizadas y sobre esa base hemos construido un proceso de inversión muy bien definido y basado en las tres patas: búsqueda constante de oportunidades, análisis independiente de cada oportunidad y ejecución disciplinada tanto de las compras como de las ventas. Por supuesto que no hay que ser rígido e intentar ir mejorando el proceso, pero sobre todo lo más importante es ejecutarlo de manera muy disciplinada sin ir dando bandazos en función del comportamiento a corto plazo.

En vuestro proceso de análisis viajáis por toda Europa para reuniros con directivos ¿Cuales son vuestras preguntas favoritas para preguntarles a los directivos, equipo de relación con inversores, expertos…? Cuando te entrevistas con alguien ¿Cuál es la manera adecuada de extraer información?

El contacto con el equipo directivo es una parte fundamental de nuestro proceso de inversión. esto viene muy determinado por nuestro pasado profesional donde dedicábamos gran parte de nuestro tiempo a interactuar con los directivos de las empresas en las que invertíamos para ayudarles y apoyarles en el desarrollo estratégico de las mismas.

De esta forma, creemos que el contacto con los equipos es muy útil por varias razones. Por un lado, te complementa y ayuda a entender mucho mejor las compañías, el negocio y las industrias en las que operan, ya que por mucho que leas, el equipo siempre va a tener mucha más información que la que puedes obtener del exterior. Por otro lado, te ayuda a entender como piensa el equipo y como actúa y reacciona ante determinadas situaciones.

Es cierto que tiene también cierto peligro, ya que los equipos directivos siempre van a tender a contar su versión, siempre subjetiva. Por eso resulta fundamental completar el proceso de análisis buscando otras fuentes de información y otros puntos de vista. En cualquier caso, creo que las ventajas son mucho mayores que los inconvenientes.

Lo que sí resulta importante es ganarte la confianza de los directivos, prepararte bien las reuniones y mostrar conocimiento e interés por su negocio.

La ética de trabajo normal que lleva a cualquier persona a estar constantemente ocupada para tener éxito en su campo ¿Es contraproducente en el terreno de la inversión?

Nosotros estamos constantemente ocupados en identificar nuevas posibles oportunidades de inversión y en analizarlas. Pero somos muy pacientes para invertir solamente en aquellos momentos y situaciones donde creemos que existe una divergencia entre precio y valor.

Desde Equam entienden el riesgo como una pérdida permanente de capital, en esta definición de riesgo ¿Es posible que en alguna ocasiones no haya prácticamente relación entre el rendimiento obtenido y el riesgo asumido?

Por supuesto que muchas veces no hay relación entre el rendimiento obtenido y el riesgo asumido, existe un factor suerte. Pero eso te puede pasar de forma unas pocas veces, difícilmente de manera sostenida en el tiempo.

Por desgracia, la mayoría de los profesionales, a pesar de su formación, de la información avanzada que tienen a su disposición y de la investigaciones de gran calibre a la que pueden acceder, no suelen conseguir mejores resultados que el inversor medio ¿A qué se debe esto?

Creemos que para tener éxito a la hora de invertir en bolsa es fundamental ser capaz de hacer un buen análisis y valoración. Pero sin embargo no es suficiente, ya que adicionalmente es necesario otros dos factores muy importantes y relacionados entre sí, que es donde creemos que fallan un gran número de inversores:

1) La impaciencia y visión cortoplacista, ya que se buscan resultados muy a corto plazo (menos de un año), mientras que nosotros pensamos que para conseguir buenos resultados en bolsa es fundamental pensar a largo plazo, entender donde puede estar una determinada compañía en 2 o 3 años y ser paciente para que el mercado reconozca el valor.

2)  La psicología a la hora de comprar y vender. A la hora de comprar, porque muchas veces las mejores oportunidades se dan en momentos de pánico, precisamente cuando muchos inversores están vendiendo y los precios caen con fuerza el buen inversor tiene que estar comprando (y aquí volvemos al punto 1 de la diferencia de plazos de inversión). Y también psicología a  la hora de vender, porque cuando todo va muy bien y los precios de las compañías suben de manera importante, aunque resultad difícil, en muchas ocasiones es el momento de preguntarse si hay que vender y buscar otras oportunidades.

¿Cómo os afecta el elemento emocional a la hora de invertir? ¿Cuál es la manera adecuada de convivir con las emociones?

Hay que tener muy claro el proceso de inversión y estar muy centrado en la ejecución disciplinada. De esta manera evitas que los aspectos emocionales te afecten de manera importante.

El fin de semana, cuando están los mercados cerrados ¿Es el mejor momento para trabajar?

Desde luego, el ruido de los mercados es muy distractivo.

El camino del inversor en valor puede estar sometido a emociones negativas, estrés, soledad… ¿Es un camino duro?  ¿Cuáles son vuestras motivaciones para superar esto?

Muy duro porque eres consciente de que hay que tener una visión a largo plazo y de que es imposible predecir los comportamientos a corto plazo de los mercados, pero a la vez tus inversores muchas veces te están exigiendo resultados a corto plazo y no tienen tanta paciencia.

A parte de analizar compañías, también sois profesores ¿Qué les aporta participar en el Máster en Value Investing y Teoría del Ciclo del OMMA? ¿Aparecerán pronto las cinco estrellas Morningstar como es tradición entre su profesorado?

Lo mejor de dar clase es que supone también un proceso de aprendizaje para el que imparte las clases por dos motivos fundamentalmente: te obliga a pensar sobre lo que quieres transmitir y las preguntas y comentarios de los alumnos te ayudan a replantearte muchas cosas en las que no habías caído. Es un proceso muy enriquecedor.

Participar en el Máster del OMMA es una forma de poder compartir nuestras experiencias de inversión con gente más joven y muchas veces también aprender de ellos. Hay un nivel de alumnos muy buenos y muy motivados, con muchas ganas de aprender. Por otro lado uno de nuestros analistas lo conocimos por ser un alumno del Master.

Respecto al tema de las estrellas de Morningstar, no es un tema que nos obsesione. Estamos muy centrados en la puesta en práctica de forma sistemática de nuestro proceso de inversión y creemos que si seguimos aplicándolo así, los resultados inevitablemente seguirán llegando.

Para trabajar para vosotros o en la industria de gestión de activos ¿Es mejor entregar una muestra de trabajo o enviaros un curriculum?

Lo mejor, hablar con nosotros. Como hemos comentado es muy importante entender como se piensa y la forma de invertir.

A lo largo del tiempo, seguramente, habéis conocido a muchas personas exitosas ¿Qué características suelen tener en común?

Lo que siempre me ha llamado la atención es que existen una serie de valores que coinciden en muchos de los inversores de éxito en los mercados: paciencia, tranquilidad, perfil bajo, austeridad, perseverancia, capacidad de esfuerzo y de trabajo… y eso mismo es lo que yo intento aplicar en mi día a día.

En el sector de la gestión de activos, muchas veces cuando se pregunta por la competencia se suele obtener el silencio, cuando os pregunté por correo electrónico, vosotros recomendasteis a Magallanes y Cobas. Es algo que aprecio de vosotros.

Tenemos buena relación con mucha gente que está en el mundo de la gestión independiente de activos. Creemos que tenemos que ayudarnos entre todos para crear mercado porque lo importante es que el segmento de gestoras independientes se haga más grande y fluyan más activos hacia este segmento. Si lo conseguimos, creemos que hay espacio para todos aquellos que sean capaces de ofrecer algo al inversor.

¿Hay alguna gestora o gestor de tamaño pequeñito que haya llamado vuestra atención?

Proyectos como Valentum o True Value, entre otros, están haciendo un trabajo excelente.

¿Qué personas han dejado huella en vosotros?

La comunidad inversora española tenemos mucho que agradecer a Francisco García Paramés, abrió camino hace muchos años y ha sido una referencia y un ejemplo a seguir.

¿Habrá cambios tras la asociación con Francisco García Paramés? ¿Qué sinergias crea esa unión con F.G. Paramés?

A nivel de inversión, pocos cambios. Cada uno gestiona sus propios fondos y toma de manera independiente sus decisiones de inversión. La idea es que ellos nos ayuden a dar más visibilidad a nuestro fondo y que colaboren con nosotros en tareas comerciales.

Estamos muy contentos de habernos asociado a Francisco García Paramés, creemos que supone un hito importante para Equam. 

¿Cómo creéis que va a  evolucionar la industria?

Apostamos sin duda por un crecimiento fuerte del segmento de gestoras independientes que son capaces de ofrecer valor a los inversores, que ofrecen cercanía y que están alineados.

¿Qué debe hacer un inversor particular para evitar a un flautista de Hamelín, es decir esquivar a los malos gestores?

Creemos que a la hora de elegir un fondo, resulta fundamental entender primero el proceso de inversión que sigue el fondo y conocer en la medida de lo posible a los gestores que llevan dicho fondo. Una vez realizado ese análisis, se mira si existe una consistencia entre ese proceso y la puesta en práctica del mismo, y obviamente los resultados. Pero tiene que ser siempre el análisis conjunto de proceso, consistencia en la aplicación de ese proceso y resultados obtenidos mediante su aplicación.


Muchas gracias al equipo de Equam Capital por su colaboración y gentil disposición a la hora de colaborar con este blog, así como a cada uno de los lectores.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

Punto y seguido. Alejandro Martín Toledo.


Alejandro gestiona los fondos Horos Value Iberia y Horos Value Internacional, junto a sus compañeros Javier Ruiz y Miguel Rodríguez Quesada, en la que es su casa Horos Asset Management SGIIC.

Su Track Record (historial de resultados) en los últimos seis años es de un 17% de rentabilidad para la estrategia ibérica y un 16% para la internacional.

A continuación, para descubrir un poco más, os redacto las preguntas que tan amablemente contestó:


¿Cuándo y cómo descubrió el value investing? ¿Por qué decidió aplicarlo?

Siempre he tenido mentalidad emprendedora, pero como muchos otros, cuando empiezas a invertir en bolsa de forma no profesional, te olvidas del racional empresarial de las operaciones y te enfocas más en invertir con una visión cortoplacista, con resultados más erráticos y sin tener muy claro lo que estás haciendo. En ese entonces, el proceso simplemente consistía en conseguir muchos beneficios en poco tiempo. El intentar mejorar los resultados, te obliga permanentemente a seguir esforzándote en aprender. Fue la forma de invertir que más tranquilidad y mejores resultados me ha dado, y es un proceso que se produjo poco a poco. Todavía seguimos mejorando ese proceso.

La primera inversión value es algo que nunca se olvida ¿Cuál fue la suya? ¿Fue también su primera inversión?

No sabría decirte cuál fue la primera inversión value. Fue un proceso de transformación que empezó cuando compré mis primeras acciones de Telepizza y Banco Santander. Compraba lo que creía conocer.

Empezó en la industria de la gestión de activos en el año 2013 y hasta ahora ha generado un Track Record de doble dígito ¿Cuáles son los pilares que sostienen este resultado? ¿Qué métodos utilizan en Horos A. M. para valorar compañías?

En nuestro caso seguimos cinco principios de inversión a la hora de comprar una compañía: negocios fáciles de entender para nosotros, que tengan algún tipo de ventaja sobre sus competidores, que financieramente estén en una buena situación y que además estén bien gestionados. Esto, que parece sencillo, no lo es en absoluto. Si además incluimos la variable precio, ya que necesitamos comprar barato, pues nos lleva a tener que ser pacientes en muchas ocasiones hasta que somos capaces de encontrar lo que buscamos.

Para valorar las compañías que decidimos incorporar a la cartera, necesitamos que tengan un potencial de al menos el 30% para el fondo Horos Value Iberia y de al menos un 50% para el fondo Horos Value Internacional. Hay varias formas de valorar, pero lo normal es que utilicemos una sencilla valoración por múltiplos en el que calculamos un flujo de caja normalizado de cada compañía. La esencia de lo que hacemos no está en calcular si una compañía va a crecer un 1,5 o un 3% al año siguiente, está en saber cuánto de fuerte es su ventaja con respecto a sus competidores y si va a seguir creciendo a largo plazo.

A medida que va cosechando éxitos ¿Se vuelve mayor el nivel de exigencia o por el contrario ha sido más grande en el inicio?

El trabajo del inversor consiste en un proceso continuo de aprendizaje, en el que tiene que intentar acumular todas las horas posibles de estudio y análisis y aprender todo lo posible de los errores, propios y ajenos. La exigencia siempre es máxima, pero a medida que nuestro conocimiento se amplía, la dificultad de los problemas a los que te ves capaz de enfrentarte es más alta. Esto tampoco quiere decir que tengamos que hacer cosas más complicadas siempre, de hecho, cuanto más simple es la idea de inversión, mayor es la probabilidad de tener éxito en la misma, por eso no debemos perder el foco del objetivo final de nuestro trabajo, hacer ganar dinero al cliente a largo plazo.

¿Qué ha aprendido a través de la experiencia como inversor que los libros difícilmente le podrían enseñar?

Creo que a pesar de que la psicología del comportamiento es de gran utilidad, es necesario que cada persona que invierte conozca de primera mano esos sesgos o trampas en las que caes cuando inviertes personalmente. El sesgo de aversión a las pérdidas, el sesgo de exceso de confianza o el sesgo de confirmación, son tres ejemplos de sesgos que es mejor vivir en tu propio pellejo para conocerte como inversor.

Toda persona que quiera progresar debe cultivarse, adquirir conocimientos, pero hay una parte de ese aprendizaje que consiste en refutar teorías, ideas propias ¿Qué ideas ha tenido que destruir que en un principio gozaban de una elevada convicción por su parte?

Pues ese precisamente es nuestro día a día en la oficina. En nuestro equipo de gestión en Horos Asset Management, cada gestor que presenta una idea tiene que pasar por el escrutinio del resto del equipo. Los tres miembros tenemos que estar de acuerdo por unanimidad para incorporar una compañía a la cartera, por lo que es un proceso lento, de intentar resolver las dudas de todo el equipo con la compañía y en el que pensamos que las ideas que se producen son de más calidad.

En su carrera profesional ha pasado de auditar compañías a valorarlas, de ser asalariado a empresario ¿Cómo ha gestionado estos cambios? ¿Cuál es la manera ideal de afrontar cada uno de estos retos? ¿De qué forma le ha enriquecido cada uno de sus pasos para el futuro?

Por suerte he podido ir dando los pasos adecuados desde el principio para convertirme en mejor inversor. Este último paso ahora en Horos Asset Management, refuerza la independencia del equipo gestor, tan necesaria para poder generar buena rentabilidad a largo plazo.

De los años de auditor en EY, destacaría la capacidad de sacrificio adquirida y la organización del trabajo. Te conviertes en una máquina bien engresada. También adquieres competencias de contabilidad, que al fin y al cabo es el idioma que hablan las compañías. De mi anterior etapa en Metagestión desde luego resalto a las personas. Un gran equipo profesional y humano, y los mejores compañeros para dar el salto a Horos.

Hace años le preguntaba sobre las principales razones por las que un gestor puede abandonar su firma gestora. Me gustaría volver a preguntársela.

Diría que la independencia suele ser el principal factor de cambio de la mayor parte de gestores que deciden emprender su proyecto personal. Decidir, con qué proveedores trabajar, cuáles son las comisiones de tus vehículos, dónde limitas el tamaño de los fondos y si lo haces o si es necesario mayor concentración a la hora de trabajar, son cuestiones importantes para un gestor. En muchos casos, incluso la independencia a la hora de elegir las compañías que analizas o incluyes en una cartera no existe para el propio gestor del vehículo. Esta libertad ayuda muchísimo a que las gestoras independientes generen buenas rentabilidades.

La economía está mostrando un gran interés en la psicología del comportamiento ¿Cree qué se abrirán ventanas a nivel profesional para los psicólogos en la industria de la gestión de activos?

No lo creo. Creo que es una disciplina importante en la gestión y creo que es un herramienta adicional para nuestro trabajo, pero considero la psicología como una disciplina accesoria dentro del trabajo de gestionar un fondo de inversión. Lo esencial está en el análisis y las competencias que rodean nuestro día a día.

¿Qué efecto tiene la psicología en vuestra toma de decisiones? ¿De qué manera afecta al proceso y al resultado final de la inversión?

Nuestro proceso está configurado para que los sesgos que nos afectan a cada gestor que analiza una compañía, no sucedan con el resto del equipo. Y te pongo un ejemplo. Cuando analizas una compañía, en ocasiones pasas varios meses dedicando todo tu tiempo y tu esfuerzo en entender la compañía, valorar e intentar que esa idea prospere para que no haya sido en vano tu trabajo. Es el commitment bias o sesgo de compromiso que te induce a que quieras que tu idea forme parte de la cartera a toda costa. El resto del equipo no tiene ese sesgo y esto es una parte muy importante y efectiva del proceso. Con un equipo de personas que tiene que decidir por unanimidad, una persona está anclada a la decisión, pero otras dos piensan con total claridad.

¿Qué exigencias psicológicas tiene ser partícipe en sus fondos? ¿A qué se enfrenta el cliente a nivel psicológico?

En este negocio y principalmente en el proceso de inversión de las familias, el cliente tiene que hacer dos cosas: ahorrar periódicamente y tener la psicología y paciencia necesaria. En el caso del ahorro, suele ser una decisión más fácil ya que el cliente que llega a nuestra puerta tiene interiorizada la importancia del ahorro a largo plazo. La paciencia es la otra virtud. Esta virtud no se testa todos los meses, como la capacidad de ahorrar, se testa en contadas ocasiones a lo largo de los años. Ahí es donde la confianza en el equipo gestor, la estrategia seguida y la experiencia y sangre fría del inversor son más importantes y es el momento en el que se producen grandes pérdidas de los clientes y la sensación del inversor de que “en bolsa no se puede ganar dinero”.

Vuestro marco teórico para invertir está formado por la escuela de valor y la escuela austriaca ¿Qué sinergias se crean al usar la teoría del valor y la teoría del ciclo económico de la escuela austriaca?

No me atrevería a hablar de sinergias entre ambas escuelas. El value investing o escuela de valor nos da las herramientas para analizar una compañía de la forma adecuada mientras que la teoría del ciclo, o más concretamente la teoría del ciclo económico de la escuela austriaca su sumergen en cada uno de los sectores que analizamos para entender las fuerzas de oferta y demanda y los incentivos de los agentes de los diferentes negocios. 

Dice la teoría que una venta de algo que esté sobrevalorado por parte de un Estado cuesta votos, y por tanto, cuando algo se privatiza se convierte en un buen negocio para el comprador. ¿Una OPV de iniciativa estatal es una buena oportunidad para adquirir una compañía cuyo precio es inferior a su valor intrínseco?

Creo que hay que ir caso por caso. Intentamos evitar generalidades. Como siempre, hay que hacer el trabajo de analizar la compañía e invertir si pensamos que existe potencial. Como con cualquier otro vendedor, si se trata de un vendedor forzado, la probabilidad de que exista oportunidad puede ser más alta.

La gestora acaba de empezar su curso ¿Les ha costado construir la cartera?

Para nada, es la misma cartera que hemos gestionado en los últimos años. Seguimos el mismo proceso de inversión y somos el mismo equipo de gestión, por lo que simplemente ha sido un punto y seguido.

En el informe del fondo Horos Internacional aparece que un 20% de vuestra cartera está invertida en Asia. ¿Os veis en un futuro viviendo en Singapur, China…? ¿Hay algún inversor asiático al que admiréis?

Iremos poco a poco. Pero pensamos que en el siglo XXI el crecimiento viene de Asia y tenemos que estar centrados en esa zona geográfica. Además, es un área donde todavía no hay gran cantidad de analistas y gestoras especializadas, por lo que se producen todavía muchas ineficiencias. Tenemos que apuntar hacia las zonas donde podemos generar más valor para nuestros partícipes.

Sobre los inversores, aunque ambos afincados en Canadá y EEUU, Prem Watsa (Fairfax) y Monish Pabrai nos parecen dos grandes inversores. En el caso de Prem Watsa, estamos invertidos con él en el vehículo indio Fairfax India beneficiándonos del prometedor futuro de este país a largo plazo.

A lo largo de vuestro trayecto ¿Cuál es el mercado, sector… en el que habéis detectado más ineficiencias?

Te diría que las compañías familiares, de pequeña capitalización en Francia durante 2013 y 2014 o las compañías familiares en Hong Kong dedicadas al inmobiliario son dos temáticas en las que han existido ineficiencias en los últimos años. En el caso de Hong Kong, compañías como Asia Standard International o Keck Seng Investments son compañías familiares, inmobiliarias, ilíquidas y que nos parece que presentan una ineficiencia importante a día de hoy.

En alguna entrevista habláis de que vuestra forma de gestionar es: prepararse para el peor de los escenarios y esperar lo mejor de vuestros fondos. A día de Hoy ¿Cuál es el peor escenario que os imagináis? ¿Qué esperáis de vuestros fondos? 

Probablemente el peor escenario que tenemos en nuestra cabeza es ver al mercado caer un 40-50%. Pensamos que nuestras carteras están preparadas para eso, y que si eso sucede seremos capaces de añadir valor para nuestros partícipes a largo plazo. En los últimos 6 años, y con mucha volatilidad, hemos sido capaces de generar una rentabilidad anualizada del 17% para la estrategia ibérica y del 16% para la estrategia internacional, por lo que pensamos que incluso en ese escenario catastrófico, tenemos que ser capaces de generar retornos de doble dígito a largo plazo.

Muchas gracias Alejandro.